“El mal sufrido debe inscribirse en la memoria colectiva,
pero para dar una nueva oportunidad al porvenir”
Los abusos de la memoria - Tzvetan Todorov
El visitante extranjero, por lo general mono ojiclaro, gringo al fin de cuentas -así venga de Europa-, tendrá puestas sus bermudas y sus sandalias porque así se viste en el trópico, aunque el invierno arrase con media ciudad.
Coca, marihuana, café también se inscriben dentro de los referentes de la ciudad, lo confirman los planes turísticos que ahora incluyen la ‘ruta de la mafia’ con visita y foto en el tejado de la casa donde un día de diciembre, por allá al principio de los noventa, tumbaron al Señor de Medellín. Si le alcanza la plata, seguramente pedirá que le den una vueltica por el “Parque Temático Hacienda Nápoles”, que ahora es “Destino Turístico Nacional e Internacional”.
En Nápoles hay hipopótamos, pista Aérea y hasta una “Ruta de Fuga” para que viva por usted mismo a modo de caminata ecológica, la adrenalina del escape por los senderos que recorrió el extinto Capo. En la hacienda, además, hay una “Casa Museo Memorial” con fotografías de ‘Pablito’ muerto, su colección de carros y, detrás de una pileta, una foto rezagada de Luis Carlos Galán echándose un discurso, justo al lado de otra donde se encuentra silenciado en su féretro. Nápoles, otrora “emblema del narcotráfico”, ahora está dizque encomendada “a las víctimas de ese delito”, aunque parezca más un Disneylandia criollo que un lugar para la memoria y la reparación de esas víctimas.
Museos etnográficos, entomológicos, colecciones de antropología, artes visuales, galerías científicas y tecnológicas, un Museo Cementerio y hasta una casa dedicada a Gardel, también figuran en las guías turísticas de Medellín.
Pero hacía falta una mirada real al problema de las violencias que históricamente han mutado y han trasformado a la ciudad y al país. En palabras de Juan Carlos Jiménez, coordinador de Museos Comunitarios del Museo de Antioquia, “lo que pasa en nuestro país a nivel cultural es que es muy marcado que siempre los protagonistas de nuestras violencias son los victimarios”. Por lo que se ha hecho necesaria la apertura de espacios que ofrezcan una reevaluación a la memoria histórica y colectiva, que visibilicen los discursos e intereses no sólo de los victimarios, sino de una comunidad que quiere construir su propia versión de los hechos desde su posición frente a estos.
Con respecto al tema de las violencias que ha sufrido Medellín, es necesario hacer la claridad de que la ciudad “no ha sufrido una violencia, han sido muchas que todavía no se han terminado”, opina Juan Carlos Jiménez., “hoy podríamos hablar de la memoria de lo que fue el conflicto para Medellín en los 80s y 90s, cuando el narcotráfico estaba aferrado con ese sello que marcó tanto a la ciudad, de ahí seguimos teniendo otros tipos de violencias, no sólo se habla de narcotráfico porque ese fenómeno ha mutado a otros conflictos, pero no podríamos hablar de un tema de violencias resueltos”.
Por otro lado, Andrés Arredondo del Área de Memoria Histórica del Programa de Atención a Víctimas del Conflicto Armado, opina que “la memoria es un ejercicio político que entraña un debate permanente. No hay memoria, hay memorias. Normalmente, y más en sociedades como la nuestra, hay unas memorias que son institucionales, condicionadas por factores de poder”, sin embargo, existen una suerte de “memorias subalternas, esas de sectores sociales y comunitarios que han estado relegados y marginados, que comienzan a surgir”.
El Potencial Político de la Memoria
Aquello que nombramos ‘memoria colectiva’, según Juan Carlos Vélez, profesor e investigador del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia, no es más que la puesta en escena de distintas memorias ocultas o subyacentes: memorias individuales, memorias forjadas por grupos en función de su identidad, memorias ‘hegemónicas’ promovidas por quienes detentan el poder o por los medios de comunicación; lo que dificulta la delimitación del concepto, “sin embargo cada una de ellas constituye esa memoria social o colectiva”.
Citando a Todorov, Vélez habla de las ‘memorias literales’ y las ‘memorias ejemplares’. Las primeras entendidas como “ejercicios autobiográficos que se quedan en sí mismos, que no salen del hecho”; las ejemplares, por el contrario, “permiten identificarse frente a hechos violentos o traumáticos, superarlos, mirarlos en perspectiva, en comparación con el otro”. Una memoria literal tiene el problema de que se queda en el pasado, mientras que “esa que al ser ejemplar, está planteando la posibilidad de construir un puente entre pasado y futuro”, cohesiona a la sociedad y permite su avance.
Para la socióloga e investigadora del Instituto de Estudios Regionales (INER), Elsa Blair Trujillo, en su artículo Memoria y Narrativa: La puesta del dolor en la escena pública: “la capacidad de reacción y potencial político” que contienen el dolor y el sufrimiento de las guerras, es un potencial ignorado por las ciencias sociales que han estado centradas más en el estudio “intrincado acerca de las guerras” que en el análisis al sufrimiento humano. Según Blair, ese “potencial político” del dolor humano se evidencia al abordar el tema de la memoria y su relación con la violencia de una sociedad.
Así mismo, la investigadora María Teresa Uribe de Hincapié en Estado y sociedad frente a las víctimas de la violencia, parte de la hipótesis de que “sociedades como la colombiana, que han vivido situaciones de guerra y violencia endémica, también se enfrentan al dolor y al sufrimiento y exigen, como cualquier individuo, la elaboración del duelo”. Un duelo social y colectivo que demanda además de desagravios económicos; reparaciones éticas, políticas y culturales. Un duelo que debe enfrentarse a través del rescate de “la palabra y la memoria histórica (…) que recupere para las gentes y los pueblos lo que los pactos jurídicos de ‘perdón y olvido’ pretenden borrar de la historia del país”.
Asociando cada una de estas perspectivas, se hace evidente entonces el uso político de la memoria por parte de las comunidades. Resumiendo, Vélez opina que “toda memoria tiene ese propósito: definir la identidad y movilizar alrededor de esta, de la pertenencia a un sujeto colectivo”.
Escenarios para recordar y no repetir: Casa de la Memoria de Medellín
El Programa de Atención a Víctimas del Conflicto Armado, creado por la Alcaldía de Medellín a través de su Secretaría de Gobierno, tuvo la iniciativa de construir una suerte de museo comunitario e itinerante, conocido como el Túnel de la Memoria. El proyecto surge, explica Andrés Arredondo del Área de Memoria Histórica del Programa, por la necesidad de “generar procesos de reconocimiento a las víctimas, construir un conocimiento valido sobre los procesos de victimización, crear escenarios de aprendizajes colectivos frente al tema de la memoria y las víctimas, y ayudar a construir una memoria colectiva sobre lo que ha pasado”.
A un nivel de reparación simbólica, el Túnel de la Memoria aspira no sólo a ser un “lugar donde se recogen, se sistematizan, se proyectan, se instalan y se presentan” toda clase de objetos referentes al conflicto; sino a su vez, ser un “lugar de homenaje, una suerte de memorial activo de las víctimas del conflicto”, opina Arredondo.
Actualmente el Programa de Atención a Víctimas se encuentra en un proyecto de ciudad mucho más ambicioso: la Casa de la Memoria de Medellín. Ejercicios por el estilo ya se han presentado en Latinoamérica, caso Museo de la Memoria de la ciudad de Rosario, Argentina, creado para no olvidar los años de la dictadura.
La Casa de la Memoria pretende ser “un escenario importante para hacer ese tránsito del olvido, a la memoria y a la verdad”, según Andrés Arredondo, y permitirá “hacer un ejercicio muy grande a favor de las víctimas, donde se posicione de una vez y para siempre la importancia de la memoria, que sea un instrumento de demanda colectiva de nuestra sociedad para que esas cosas no vuelvan a pasar”.
Para Juan Carlos Jiménez de Museos Itinerantes del Museo de Antioquia, “Casa de la Memoria podría ser un espacio muy importante para visibilizar también a las víctimas, pero con nombre y apellido, como los tienen a nivel de medios los victimarios”.
El edificio que albergará a la Casa de la Memoria estará ubicado a un costado del Parque Bicentenario, y se espera finalizar su construcción para octubre del próximo año. La encargada del proyecto es la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), con el apoyo del Programa de Atención a Víctimas, la corporación Región y el Museo de Antioquia.
Corporación Región está realizando actualmente una Consulta Ciudadana para identificar los intereses de la población civil y a partir de allí definir los temas que se quieren visibilizar. El trabajo del Museo de Antioquia, según explica Jiménez, “es recoger todo lo que salga de la Encuesta Ciudadana para interpretar cual sería luego el guión que se construiría para la Casa de la Memoria”.
Otros escenarios de participación comunitaria para la creación y defensa de la memoria colectiva están surgiendo en la ciudad. El Museo de Antioquia y el Programa de Atención a Víctimas del Conflicto Armado, trabajan en conjunto para la apertura de museos comunitarios en la ciudad, inicialmente en las comunas 1 y 13.
“Vamos hacer un esfuerzo para juntar la experiencia de Túnel de la Memoria y todas estas instancias de participación en un escenario más global, invitando a que la gente se piense en términos de su experiencia, de su identidad, de su territorio, de sus contextos”, explica Andrés Arredondo. La idea es articular esos museos comunitarios con Casa de la Memoria y así fortalecer “las posibilidades de participación y elevar las dinámicas de interés de la ciudadanía frente a la memoria”.
“Siempre hay algo que contar, rumores vienen y van, los chismes siempre llegan solos, pa’ enterarme no hay afán. ¿Qué han oído de la 13? que es el barrio más caliente. Mucha publicidad, nos visitó hasta el presidente. Las casitas de tabla son llamadas invasión, el barrio cambió su nombre por Operación Orión. ¿Qué recuerdan de la 13? plomo de arriba pa’bajo, no recuerdan a su gente ni el dolor que eso les trajo” Esta es la 13 – Esk-lones
Suba escalones, baje escalones, si no le alcanza la plata para el Metrocable. Mire para el morro, y de aquí abajo (Medellín) para arriba (Medallo) no verá sino escalas y niños, pelaos, casas arañando la montaña y uno que otro militar apostado en las esquinas.
Y hago la claridad de la ciudad de abajo y la de arriba, sólo por recordar a Fernando Vallejo: “Medellín son dos ciudades, la de abajo, intemporal, en el valle; y la de arriba en las montañas, rodeándola… yo propongo que se siga llamando Medellín a la ciudad de abajo, y que se deje su alias para la de arriba: Medallo”.
-Para subir a la comuna hay que subir las escalas- me dice RadioMC, mejor dicho, Juan Camilo Posada y ya les explico quién es el man-. El nombre de Esk-lones tiene que ver con el estilo de vida de nosotros, del barrio. También como una forma de proponernos metas, cada año subimos un escalón. Radio, o Juan Camilo, es MC de Esk-lones. Mejor dicho, el Maestro de Ceremonias, como se le conoce en el mundo del Hip-hop a los vocalistas de las agrupaciones. Esk-lones comenzó en el 2003 por iniciativa de Marcelo Pimienta 'Chelo'. Radio entraría tiempo después para hacer parte de la primera producción del grupo.
-Un día estábamos en mi casa Chelo y yo ensayando -cuenta Diego Marín EsK, otro integrante del grupo-, cuando Radio pasaba por la cuadra y nos escuchó cantando, entró. Miró a Chelo y ahí mismo se acordó de él, ya se conocían desde niños. Y así conformamos Esk-lones. El nombre salió un día como a las dos de la mañana.
EsK conoció a Chelo por otro conocido, cuando llegó al barrio La Pradera. El hacía su rap aparte y veía al grupo de Marcelo haciendo el suyo en la esquina. “Un día un parcero se me arrimó: hey, parce, vos cantas Rap, vamos a sacar un tema. Apenas escribimos el disco caímos a una casa. Allá habían otros tres pelaos y les mostramos el disco, a los manes les gustó”. Ahí estaba Marcelo, que lo invitó a rapear con él.
-Chelo era muy humilde, parce- recuerda EsK-. Todo el que le decía ‘hey, Chelo, me va a enseñar’, el marica se sentaba y le dedicaba un tiempo, hasta le escribía canciones y cantaba con él.
En el 2005 Chelo y Radio participaron en las Batallas de MC -encuentros de improvisación-, y comenzaron a ser reconocidos en varias comunas de la ciudad. Pero es en 2008, durante Redbull Batalla de los Gallos, una competencia anual de MCs patrocinada por Redbull y en la que participan todos los países de habla hispana, donde Radio queda en el segundo lugar, lo que representó para Esk-lones un reconocimiento mayor en la escena Hip-hop de la ciudad.
-Aparte de eso, ese mismo año vino un español, Nach, a traer un CD –recuerda Radio-. Un amigo mío, gracias a Dios, fue el que lo trajo y me dio la oportunidad de estar ahí siendo el telonero de ese man. En esa ocasión cantamos Marcelo y yo, porque éramos los que más sobresalíamos en el grupo, los que más salíamos en tarima. Aunque viene detrás un montón de gente, Esk-lones es un grupo muy grande…
EsK, J.Blanco, el Teo, Fafo…
-Mucha gente nos dice que Esk-lones son muchos–cuenta Esk-. Sisas, es que nosotros no somos un grupo, somos una familia donde se le da cabida a muchas personas. Eso nos enseñó Chelo, la humildad primero, usted no le puede decir a otro que no porque es otro que le puede salvar la vida, ¿sí o qué?
Ese mismo año, 2008, se presentan a Revolución sin Muertos, un festival organizado por la Red de Hip-Hop La Élite. El grupo se consolida, hasta que en 2010 crea el estudio de grabación y el sello Mountain West Atila Records. “Montaña de occidente Atila Records. Atila Records es el nombre de un Pit bull que tenemos nosotros. Este año habíamos grabado por ahí 50 canciones, con Marcelo” dice Radio.
El 5 de agosto de 2010 asesinan a Marcelo Pimienta 'Chelo', en el barrio La Floresta. “Eso genera algo que también se le generó a C15 –otra Agrupación-, como una visualización ante mucha gente aunque ya nos conocían. Una luz muy grande nos alumbró aunque se llevaron al líder, al que inició este movimiento. La perdida de Marcelo fue el precio del grupo para lograr muchas cosas”.
-Para nosotros esto es como un obstáculo, ¿sí o qué? –opina EsK-, igual que como lo fue para los parceros de C15 y para Son Batá. Es como un obstáculo que le pone la vida. Ella le da, pero también le quita.
Los Parceros: Kolacho, Andrés Medina, Chelo.
25 de agosto de 2009: Héctor Enrique Pacheco, Kolacho. 4 de julio de 2010: Andrés Felipe Medina. 5 de agosto de 2010: Marcelo Pimienta, Chelo.
Kolacho creó el grupo C15 junto a Juan David Juda y Karen. Actualmente es considerado el grupo más reconocido de la comuna 13. “Desafortunadamente en el 2009 asesinan al parcero Kolacho que era como el líder del grupo, entonces los parceros quedan como muy a la deriva” cuenta Jeison Castaño Jeihhco, antiguo productor de C15 y su nuevo líder, “tenemos una carga encima: cumplir los sueños de un parcero que ya no está”.
Este año, la Corporación Son Batá, un colectivo cultural y musical del barrio Nuevos Conquistadores, perdió a uno de sus miembros fundadores, Andrés Felipe Medina, en el marco del III Congreso Iberoamericano de Cultura. Creativo y talentoso, con sólo 25 años y padre de un niño de dos años, Andrés se desempeñaba en el colectivo como coordinador del área de teatro y de redes institucionales.
Un mes después de la muerte de Andrés, es asesinado Marcelo Pimienta de Esk-lones. “Humilde, trabajador y un gran rapero, por no marcarlo como el mejor de la comuna”, opina su compañero RadioMC, “para mí si era el mejor, mi compañero era el mejor. A parte de eso tenía un corazón grande, era responsable. Era muy diferente a mucha gente. Por lo tranquilo que era no quiso poner cuidado a la envidia. El murió tranquilo. El sabía que no le debía nada a nadie.”
Tres integrantes de la Red de Hip-hop la Élite de la comuna 13, asesinados en menos de un año.
-Como siempre- dice Radio-, aquí debe pasar algo para que a uno lo puedan ver, ¿si me entiende?
La Élite
A las tres de la madrugada del 21 de mayo de 2002 se dio inicio a la Operación Mariscal, por la que sería condenado el Estado Colombiano, una toma militar a la Comuna 13 de Medellín dirigida por el general (r) Mario Montoya Uribe, entonces comandante de la Cuarta Brigada, y el Brigadier General (r) José Leonardo Gallego, comandante de la Policía Metropolitana. El allanamiento duró cerca de doce horas, y dejó un registro oficial de 9 civiles muertos, entre ellos 4 menores de edad, 37 heridos y 55 personas detenidas.
Tres meses antes había tenido lugar la Operación Contrafuego, y tres meses después la Operación Antorcha, preámbulo de la Orión que comenzaría el 16 de octubre y se prolongaría por cuatro días.
-Lo que pasa con la Operación Orión- cuenta un habitante de la Comuna que no quiso revelar su nombre- es que la policía y los paramilitares sacaron a los guerrilleros y a los milicianos. Los paramilitares necesitaban el terreno y los guerrilleros les estaban impidiendo la llegada. Los policías se aliaban con los paramilitares para sacar a los guerrilleros. Y los sacaron y los barrios de la Comuna 13 quedaron bajo un solo mando.
Y es en este contexto que nace la Red de Hip-hop la Élite como una “alternativa para esos jóvenes que estábamos ahí intentando hacer otras cosas a través de esta herramienta que se llama Hip-hop” relata Jeison Castaño Jeihhco, de C15, “un profesional de la ACJ (Asociacion Cristiana de Jóvenes), José Fernando Arellano, se le ocurre la locura de decir ‘voy a juntar a los raperos de la Comuna 13’. Hizo unos afiches, nos invitó, llegamos algunos y se empezó a construir una ‘locomotora’, empezó a generar cosas”.
¿Qué es la Red de Hip-hop la Élite? - Jeihhco Castaño
Así fue como en septiembre de 2002, la naciente Red realizó en medio del conflicto el festival Operación Élite Hip-hop, en la 13 la violencia no nos vence. “Un primer festival contestatario, de protesta y de propuesta. Fue cuatro meses después de la operación Mariscal. 23 días después del festival fue la Operación Orión”.
En el 2004 se propone nuevamente el Festival, que se convertiría en una jornada por la paz, la memoria y la no violencia en la Comuna 13. Ya no centrado solamente en el Hip-hop, sino también acompañado por eventos académicos, muestras fotográficas, talleres y “cerramos con un festival que desde ese año nace: Revolución sin muertos. Es lo que resume nuestro que hacer, nuestra filosofía. Porque estamos de acuerdo con un cambio, pero que ese cambio se haga a través de otros espacios y procesos: arte, cultura, educación”.
En la actualidad la Élite está conformada por 21 grupos entre los que se encuentrar C15, Son Batá y Esk-lones; 17 de esos grupos son de Rap, uno de Bboying o Breakdance, otro de graffiti y dos DJs. También cuenta con la Escuela de Hip-hop Kolacho pasos que no son en vano. A la escuela asisten cerca de 150 niños y jóvenes, “pero la idea es que tengamos al finalizar este año alrededor de 250 personas participando del proceso”, asegura Jeihhco Castaño.
-Lo que tiene que pasar en la Comuna- opina Radio-, es más una concientización y un trabajo de educación hacia los jóvenes. No puede pasar lo mismo de la Operación Orión, porque los que se están peleando el poder son los mismos que entraron hace tiempos. Sino que se dividieron los sentimientos, los sentimientos son el dinero. Se dividieron los inversionistas de cada lado. Medio mundo se quiere comer al otro medio. Pero imagínese matando inocentes y la misma gente del barrio, acabamos con esto, con la sociedad yo creo.
-Uno no dice que todo el mundo se sale de la guerra –continua EsK-, pero si uno va y les regala el cd con la música de uno, los manes dicen ‘uy parce, ese tema tan chimba güevón, el de Rest in Pace, para los socios muertos’. Entonces ellos ven eso como ‘es que a nosotros también nos mataron los parceros’. Les queda la semilla y pienso yo que algún día estarán pensando ‘¿Cuántos parceros no habré matado yo? ¿Cuántos no me irán a matar? Yo no puedo seguir matando parceros’. En los niños es donde crece más la semilla, porque conocen el Rap entonces ya es como más difícil que tomen otro camino. Es esa semilla que crece en una tierra limpia, que no está muy contaminada, mientras que la otra está tratando de crecer en algo en donde hay mucha maleza.
-Los raperos hacemos canciones, ellos hacen muertos –dice despues Radio-. ¿Qué le está ofreciendo la Élite a un joven?, lo mismo que le ofrece un pillo o las fuerzas armadas: un modelo (el pillo del barrio, la moto, chimba de tennis), después una vinculación (para ser como él tiene que tener un arma), lo tercero es el respeto de la comunidad por bien o por mal. La Élite le está brindando también un modelo (los raperos, los graffiteros, los Bboying, los productores, los MCs), él nos ve y dice ‘yo quiero ser como ese pelao’, entonces ya tiene una vinculación, pertenece a un grupo juvenil ¿Y qué obtiene? Respeto. Después de que se monte a la tarima la gente lo va a mirar con otros ojos. Le van a tirar respeto, pero ya por algo bueno.
***
-¿Qué más Radio?- grita un niño desde el centro de la cancha del parque de San Javier, donde he estado sentado hablando con Juan Camilo Posada Radio.
El grupito de pelaos que ha estado jugando fútbol mientras Radio hablaba, se acerca para saludarlo. Siete muchachos que no sobrepasan los doce años. Uno de ellos lleva un perro o viceversa, es un lobo café y blanco o viceversa.
-Todo bien- dice el Radio-. El sábado vamos a cantar acá, a las siete, Esk-lones. Para que caigan. Vamos a vender CDs para que traigan platica y compren. Los temas nuevos. Hagan la vaca y compran uno y lo queman para todos. Canta Sinagoga, nosotros y otro grupo. Y el 21 en el Salado va a estar Laberinto. Van a subir a todos los colegios.
-Ah, por eso es que estaban recogiendo las firmas el viernes –dice uno de ellos.
-Ey, parceritos, una foto- les dice Radio-, ponga el perro acá abajo.
-¿Sí pilla nea?– me dice después a mí- el respeto, por eso es que yo le digo. Eso lo pone más contento a uno.
La Policía Metropolitana capturó esta madrugada 14 supuestos miembros de las diferentes bandas que operan en la Comuna 13, entre ellos un menor de edad.
Los detenidos son requeridos por diferentes autoridades por los delitos de porte ilegal de armas, narcotráfico, concierto para delinquir, homicidio, desplazamiento y acceso carnal violento, según informaron las autoridades.
El menor, de 15 años, detenido, conocido con los alias de ‘el Peludo’ y ‘Nariz’, pertenecía al combo de La Torre, ya había sido capturado en el sector de Las Independencias pero, según informó la Policía, no se encontraron pruebas para judicializarlo.
“Esperamos que ahora con el porte ilegal de armas y con todo los antecedentes que presenta”, señaló el coronel Luis Eduardo Martínez, comandante de la Policía Metropolitana, “los jueces de menores analicen bien la situación y metan a esa criatura a la cárcel porque por fuera nos está representando un problema inmenso”.
La situación de violencia que ha afectado históricamente a esta zona de la ciudad, se agudizó en agosto de este año, cuando se incrementaron los enfrentamientos entre los combos, y las autoridades intervinieron en el sector. La personera Delegada para los Derechos Humanos en Medellín, Ana Patricia Aristizábal, indicó que la presencia de su despacho en los barrios de la Comuna ha sido permanente cuando la comunidad lo ha requerido.